miércoles, 10 de septiembre de 2014

ROCK EN COLOMBIA

 

 

La prehistoria (c. 1957-1964)[editar]

La música rock se dio a conocer en Colombia a través del cine y la radio. Se tiene como fecha de nacimiento del rock en Colombia el año 1957, cuando de la mano del periodista Carlos Pinzón, se estrenó en el Teatro El Cid de Bogotá la película Al compás del reloj, la cual incluía música de Bill Haley. Aunque hay que mencionar también que esa misma película fue proyectada en Barranquilla y Cali dos años antes, registrándose destrozos en ésta última por parte del público en el lugar de la proyección.[1]
El nuevo ritmo fue ampliamente difundido, abriendo el camino para la organización de los primeros conjuntos rocanroleros, conciertos y concursos de baile, destacándose la presentación que en 1962 hizo Bill Haley en el Teatro Colombia (actual Teatro Jorge Eliécer Gaitán).[2]
Sin embargo, esta primera moda del rock and roll fue fugaz y muchos de estos grupos pioneros viraron hacia la música tropical como fue el caso de Los Teenagers o Los Daro Boys. También algunos cantantes que se formaron bajo el nuevo ritmo, como Lucas o Gustavo "El Loco" Quintero, modificaron su repertorio y se convirtieron en interpretes de baladas o música bailable.[3] De igual forma, grupos tropicales como Los Black Stars o Los Golden Boys recibieron influencias del rock and roll con la incorporación de instrumentos eléctricos.[4]
En ese contexto, por influencia de grupos y solistas de México y Argentina, del inicio de la beatlemanía y de la difusión cada vez mayor de discos de rock, se organizaron nuevas bandas que años después fueron reconocidas por los medios.

La primera generación (1965-1975)[editar]


Cartel del Festival de Ancón (1971)


Chucho Merchán, ex integrante de Malanga interpretando el bajo con Eurythmics (1987)
Fue a partir de 1964 cuando aparecerieron las primeras producciones discográficas dedicadas totalmente al repertorio rockero. Los que iniciaron este nuevo ciclo fueron Los Pelukas y Los Daro Boys, ambas agrupaciones de Bogotá.[5]
Desde 1965 se dieron a conocer los principales grupos de los años 60: en Barranquilla Los Tornados y The Speakers, Los Ampex, Los Streaks, Los Flippers en Bogotá, por último Los Yetis proveniente de Medellín e influenciado por el nadaísmo. Estas cuatro agrupaciones iniciaron su carrera copiando y traduciendo temas de bandas británicas y norteamericanas como Los Beatles, The Animals, The Trashmen o Los Rolling Stones. Sin embargo, con los años compusieron temas propios y viraron su propuesta musical hacia sonidos más experimentales.[5]
Estos grupos fueron ampliamente reconocidos en todo el país, gracias a su permanente aparición en radio y televisión, junto con su presencia en el espectáculo "Milo A Go-Go", un ciclo de conciertos que se realizó en las principales ciudades del país, donde alternaban baladistas y bandas de rock.[6]
En los años 60 se destacaron otros grupos que intentaron conectar al rock con la psicodelia y con sonidos más fuertes. Estos grupos fueron The Young Beats, The Time Machine (ambos integrados por Roberto Fiorilli), Los 2+2 y The Walflower Complextion.[7]
Al finalizar los años 60, se redujo notablemente el interés de la prensa masiva por el rock, haciendo que se desaparecieran los grupos, las grabaciones y el patrocinio de la empresa privada. En esta misma época, algunas bandas sobrevivientes sorprendieron con propuestas cada vez más originales y maduras, las cuales se vieron reflejadas en los álbumes En el maravilloso mundo de Ingesón de The Speakers y Mi parque de Los Flippers.[8]
Los años 70 coincidieron con el crecimiento del movimiento hippie y ese cambio se vio reflejado en la música rock. Los líderes del hippismo organizaron sus propios festivales al aire libre, destacándose el festival de la Vida en el Parque Nacional (1970), los conciertos en Lijacá (sector del norte de Bogotá), el Festival de Ancón a las afueras de Medellín (1971) y los conciertos realizados en 1971-72 en las poblaciones de Melgar, Silvia y Yumbo.[5]
En esos años aparecen grupos experimentales influenciados por bandas internacionales de garage rock y rock progresivo, incluyendo además elementos de jazz, al tiempo que aparecieron grupos cuyo sonido se fusiona con algunos ritmos autóctonos colombianos.[5]
En esa primera línea se identifican las bandas Siglo Cero, La Banda Nueva, Terrón de Sueños, Hope y La Banda del Marciano. Sólo las tres primeras dejaron registro grabado de su trabajo, destacándose La Banda Nueva por su elepé de 1973 La gran feria (nombre tomado de una composición de Béla Bartók), considerado por algunos críticos hasta finales de los años '80 como el mejor álbum de la historia del rock colombiano.[9] En esta etapa también sobrevivieron Los Flippers al grabar un elepé y varios sencillos, consolidándose como el proyecto más persistente y profesional de su generación; en la costa caribe se destacaron grupos como Colores Del Tiempo. [5]
La propuesta de fusionar el rock con ritmos autóctonos se reflejó en el trabajo de grupos como La Columna de Fuego, Malanga y Génesis. La Columna (grupo liderado por Roberto Fiorilli) fue el primer intento de juntar a músicos de rock con músicos de las costas colombianas (anticipándose dos décadas al desarrollo de ese fenómeno en el país); realizaron una gira por Europa y dejaron un LP donde combinan elementos del funk, la cumbia y el currulao. Malanga (grupo de donde salió Chucho Merchán) es la respuesta colombiana al "rock latino" o rock fusionado con la música del Caribe que popularizó Santana.[6]
El ciclo de esta primera generación lo cierra Génesis, proyecto liderado por Humberto Monroy, el cual pretendió llevar la propuesta del folk rock al contexto colombiano, componiendo temas alusivos a la realidad del país e incorporando instrumentos y canciones locales a sus grabaciones y presentaciones en vivo. Su etapa de mayor popularidad se dio en 1974-75 gracias al éxito de los temas "Don Simón" y "Cómo decirte cuanto te amo" (original de Cat Stevens). El grupo realizó ocho producciones discográficas (cifra excepcional para la época) y sobrevivió hasta la muerte de Monroy en 1992.[10]
Otros grupos destacados de los años 70, que lamentablemente no dejaron registro grabado fueron Aeda, La Caja de Pandora, Gran Sociedad del Estado y Los Apóstoles del Morbo.[11] [3]
Para 1975 el rock colombiano entró en una etapa de letargo, debido a la reducción del público, la estigmatización por parte de la sociedad y el desinterés de la industria musical. La mayoría de músicos emigraron a España, Inglaterra y Estados Unidos.[11] [5]

Final de los 70 y primeros años 80[editar]

 
El productor Andrew Loog Oldham, quien contribuyó al pop colombiano de los 80 por su trabajo con Compañía Ilimitada
Al finalizar los años '70, a pesar de la notable reducción del movimiento rockero colombiano, algunos músicos intentaron mantener el nivel alcanzado a principios de la década. En este periodo se destacaron los grupos Cascabel de Bogotá (orientado al sonido progresivo y latino) y Judas de Medellín (hard rock). También debe mencionarse el grupo Crash (activo entre 1976 y 1984), el cual reunió a diferentes figuras de la primera generación rockera como Eduardo Acevedo, Ernie Becerra, Augusto Martelo y el hawaiano Randy Dowling.[12]
Otras bandas de la época, tuvieron cierto grado de figuración como Últimos Tiempos, La Banda del Pelícano y Compañía Ilimitada (por entonces un conjunto estudiantil).
La situación del rock colombiano mejoró al empezar los años '80, cuando se ampliaron los conciertos y los sellos discográficos se aventuraron a grabar nuevas agrupaciones. Aparecieron los grupos Kokoa, Traphico, Nash, Carbure, Ship, Piro y Tribu 3. En general, el sonido de estas bandas estaba fuertemente inflenciado por las vanguardias rockeras de la época y el sonido de Yes, Supertramp, Uriah Heep Santana o Led Zeppelin. En este momento excepcional, los medios masivos volvieron a interesarse en el rock y se dio la oportunidad para que grupos ya formados como Génesis o Los Flippers regresaran a los estudios.[13]
Gracias a esta experiencia, las canciones "Tú" de Génesis, "Deep Cut" de Traphico, "Cali Girls" de Ship o "El faltón" de Carbure, se convirtieron en éxitos radiales. Sin embargo, la persistente indiferencia del público masivo hacia el rock, sumada al fracaso en ventas de estos discos, hizo que la mayoría de los grupos se disolvieran.[14]
Entre otros, los siguientes episodios se destacaron de este período: la intensa gira que realizó Traphico en los años 1980-1983 (alrededor de 150 conciertos en todo el país), la presentación en 1983 y después de ocho años de un grupo colombiano en el exterior (Ship en Quito, Ecuador) y la influencia que tuvo el trabajo de Nash y Carbure en la formación de la escena subterránea de Medellín en los años '80.[